¿QUE ESPACIO PUBLICO NI QUE MIERDA?
A mí háblenme de lo que sí tengo y no de lo que me roban, de lo que privatizan, de lo que se me niega: un bus ¿espacio público? Qué va, pura mierda, hasta las asquerosas varillas me son negadas cada mañana y no es sino que frene duro para irme de jeta contra el mugroso piso. ¿Un rumbiadero espacio público? Qué, nada es más mío que verme limpiando el piso de Soko, Natural, o ese otro, donde mataron a la muchachita esta Yo con mis vómitos dejé una marca así, como los perros, ya nadie me quita esta esquina donde ni el más borracho se quiere hacer.
¿Espacio público? Más bien pura necesidad de reunir entre los pobres pa’ disfrutar de a’poquitos por falta de algo propio. Graffiti ¿espacio público? ¿Qué paso con esos mensajes que alguna vez motivaron o aunque sea dieron ganas de reír? Hoy todo lo público desaparece, se niega o evoluciona de una forma estética y vacía. Puros colores estridentes con magníficos diseños, unos sobre otros, pero ya, puro maquillaje para la fría realidad. Sé que ahí están pero sin ellos puedo seguir viviendo igual.
Que falta de respeto. Publicidad que ni se alcanza a ver, montones de cartelitos unos sobre otros cada 5 metros, papelitos que sólo ayudan a sostener estas viejas paredes. que el choque urbano, que Penélope ,que políticos y su mierda barata, que cita a ciegas, que Bogotá capital mundial del libro, que Fuerza bruta, que Nokia Trends, que el Poli, Rosario candela, la danza contemporánea, el Festival de Teatro… Puro consumismo y privatización. Vaya a ver cuánto la tía Fanny no le saca por una boleta medio decente. Sí, porque eso de irse al Coliseo y quedar en la porra no aguanta.
En estos tiempos donde lo público no existe pero aún así es de todos. Donde todos somos tan yuppies y de Juan Valdez no nos bajamos. No, eso es mínimo en primera fila en Corferías y ojala con unos buenos protagonistas de novela al lado para sentirnos de esa ralea.
Para mí lo único público es la crítica. Este sentimiento de puto inconformismo que todos compartimos; del jodido hasta el más acomodado ¿Y por qué?, pues por pura convicción, en estos tiempos ya nada se comparte tanto.
Para mí es más espacio público un centro comercial, que aunque empresa privada por lo menos desde los Neo hasta los vendedores careverga de Diesel se creen del putas. Estos personajes desfilan creyéndose el cuento de que algo les pertenece, nosotros, cuando nos encontramos afuera no podemos apropiarnos del espacio, deambulamos por ahí con miedo.
El espacio público es todo lo contrario, no es público, ni siquiera existe, es una mentira, espacio público es una distracción para mantenernos sumisos y acuclillados. Esas vainas que por pura necesidad nos toca compartir, que ya ni pretendo robarme porque unos más vivos se las quitaron al Estado, “y uy… con esos Duros yo si no me meto, pues son los que me dan de comer.”
DANIELA HERNANDEZ CABRERA

